Ficción que no es ficción
La industria mexicana del cine atraviesa una época no muy buena por lo que hay que apoyar los filmes que se producen en nuestro país de género no comercial.
La industria mexicana del cine atraviesa una época no muy buena por lo que hay que apoyar los filmes que se producen en nuestro país de género no comercial.
Se nos enseño desde niños que no podemos llorar que lavar trastes es cosa de mujeres y que un no es un si que te tienes que ganar.
No necesitamos ser versiones perfectas o ideales de nosotros mismos, simplemente reales.
Generaciones pasadas a la nuestra querían saber de donde veníamos, las de hoy queremos saber a donde vamos.
Mantenerse activo hasta el más mínimo espacio de tiempo, es elogiado socialmente. Por su parte, las distracciones y todo aquello libre parece ser menospreciado en la sociedad.
Al preguntarnos por los principales distintivos de nuestro país, pasamos por alto una de las cosas más representativas de México.
No había nada que alguien pudiera hacer. Su corta existencia tocó su punto máximo. Mis adentros se movieron, se ajustaron expulsando con amabilidad, pero con firmeza todo aquello que ya no crecerá.
Por estas fechas, lo último de lo que se habla es de ahorrar; nuestras tradiciones y festividades nos encaminan a una ruta de consumo sin limites.
No te orientan para arreglar un auto, no pintan nuestro mundo color de rosa. Uno podría decir que, por eso, las Ciencias Sociales son unas malditas, pero su maldecir radica por otras razones.
Los hombres que captamos el mensaje de las mujeres nos interesa apoyar al movimiento, pero existe el afán de algunos de querer tomar el protagonismo del colectivo.