15 octubre, 2026

Especialista llama a revisar las barreras que persisten en la educación inclusiva, durante conferencia en la UASLP

El mayor desafío de la educación inclusiva no consiste únicamente en garantizar el acceso a las escuelas, sino en asegurar que las personas participen plenamente en la vida educativa y social, señaló el Dr. Rodolfo Cruz Vadillo, catedrático e investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), durante su participación en la Segunda Semana del Campus Oriente de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).

A través de la conferencia “Educación inclusiva: dilemas y retos ontológicos y epistemológicos”, organizada con la participación de la Facultad de Psicología de la UASLP, el especialista invitó a reflexionar sobre los fundamentos de la inclusión y la responsabilidad de las y los profesionales de la psicología para comprender las necesidades de sus contextos y contribuir a mejorar la vida de las personas.

Cruz Vadillo destacó que el análisis de la inclusión debe ir más allá de las metodologías y considerar las razones por las que persisten las barreras que impiden a ciertos grupos ejercer plenamente sus derechos y acceder a oportunidades.

“Si bien tenemos en educación básica avances que tendríamos que tomar con cierta consideración, el mayor reto está en la inclusión social. Hoy por hoy vamos a ver personas excluidas de oportunidades de empleo que pasan como legítimas, incluso como justas”, expresó.

El investigador hizo hincapié en que la exclusión no puede entenderse únicamente como un problema individual, pues también intervienen políticas, normas y construcciones sociales que reproducen desigualdades. Como ejemplo, señaló que algunas personas enfrentan obstáculos para acceder a un empleo digno o participar plenamente en la sociedad debido a condiciones que suelen interpretarse como inherentes a su biología, aunque también tienen un origen histórico y político.

Por ello, consideró fundamental visibilizar los mecanismos mediante los cuales opera la exclusión y cuestionar las prácticas que normalizan la desigualdad.

El especialista recordó que en México el trabajo en materia de inclusión educativa comenzó a cobrar relevancia desde la década de 1990. Aunque se han registrado avances en el acceso de estudiantes a las escuelas, así como en el reconocimiento de la diversidad y en la creación de políticas y leyes, señaló que todavía es necesario examinar lo que ocurre en la experiencia cotidiana dentro de las instituciones.

“El problema no es tener un lugar en la escuela, el reto es la existencia de los chicos en la institución, saber qué está pasando. Podemos pensar que está solucionado el problema cuando al interior pueden estar dándose otras situaciones discriminatorias, excluyentes. Lo mismo sucede en el terreno laboral”, agregó.

La conferencia invitó a la comunidad universitaria a ampliar la reflexión sobre la inclusión, no solo como acceso a los espacios educativos y laborales, sino como la posibilidad de participar en ellos en condiciones de respeto, igualdad y reconocimiento de la diversidad.

Noelia Martínez