{"id":1999,"date":"2026-04-16T12:26:31","date_gmt":"2026-04-16T17:26:31","guid":{"rendered":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/?p=1999"},"modified":"2026-04-16T12:55:05","modified_gmt":"2026-04-16T17:55:05","slug":"en-mi-librero-juan-villoro-y-sus-obras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/2026\/04\/16\/en-mi-librero-juan-villoro-y-sus-obras\/","title":{"rendered":"En mi librero: Juan Villoro y sus obras"},"content":{"rendered":"<div class='booster-block booster-read-block'><\/div>\n<h2 class=\"wp-block-heading has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-link-color wp-elements-ce41ef8f8df1f5b4074a4de149dde182\">Martha Mar\u00eda Gonz\u00e1lez Ram\u00edrez<br>Coordinadora de Difusi\u00f3n y Vinculaci\u00f3n del MUNI<br><\/h2>\n\n\n\n<p>Todos los libros existen cuando el lector los lee y comienzan su vida \u00fatil cuando el lector, sentado en su lugar preferido y tomando una buena taza de caf\u00e9, los abre por primera vez, ah\u00ed es cuando sucede el momento m\u00e1gico que une dos mentes: la del lector y el escritor. Como dice el t\u00edo Tito en el libro <em>Salvaje<\/em>: \u201cHay dos formas de que un libro llegue a ti: la normal y la secreta. La normal es que la compres, te lo presenten o te la regalen. La secreta es mucho m\u00e1s importante: en ese caso es el libro el que escoge a su lector\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Villoro lleg\u00f3 a mi librero mental hace muchos a\u00f1os, casi por casualidad. Lo que me enganch\u00f3 fue precisamente eso, la coincidencia. Meses antes hab\u00eda le\u00eddo <em>The catcher in the rye <\/em>de J.D. Salinger, una lectura que me sumergi\u00f3 tanto en la mente de Holden Caulfield que, por momentos, me daba un poco de miedo. En este mon\u00f3logo, Holden se pregunta: \u201c\u00bfa d\u00f3nde van los patos de Central Park cuando el lago se congela?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas despu\u00e9s, por azares del destino, me top\u00e9 con un texto de Juan Villoro, el cuento <em>Chicago<\/em>. En \u00e9l, un taxista conversa con un pasajero y, al hablar del fr\u00edo entre Ciudad de M\u00e9xico y Chicago, as\u00ed como de los lagos del Parque de Chapultepec, lanza una pregunta que me result\u00f3 familiar: \u201c\u00bfha visto usted a los patos?\u201d. En ese momento no pude dejar de preguntarme \u00bfa d\u00f3nde van los patos cuando hace fr\u00edo en el lago del Parque de Chapultepec?<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no s\u00e9 si Juan Villoro quer\u00eda o no hacer esa referencia en el cuento, pero yo lo imagin\u00e9 sentado en su lugar favorito tomando una taza de caf\u00e9, leyendo <em>The catcher in the rye<\/em> y dialogando con J.D. Salinger, ese d\u00eda conoc\u00ed a un escritor que se convertir\u00eda en uno de mis favoritos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablar de Juan Villoro, para m\u00ed, ha sido descurbir a un autor prol\u00edficio, capaz de escribir historias tan cotidianas con personajes aparantemente comunes, pero que terminan construyendo un mundo completo en la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es recordar cuando Juan Jes\u00fas habla por tel\u00e9fono con Nuria, despu\u00e9s de no haberla visto durante muchos a\u00f1os, como en <em>Llamadas de \u00c1msterdam<\/em>; es entender que un pur\u00e9 de papa puede anunciar un mal momento, como ocurre en <em>Salvaje<\/em>; es entender su di\u00e1logo e influencia en Jos\u00e9 Agust\u00edn en <em>La noche navegable<\/em>; y tambi\u00e9n es encontrarse con ese bibliotecario que, desde una conferencia, nos revela cu\u00e1nto pueden ense\u00f1arnos los libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Debo confesar que dej\u00e9 de leerlo un tiempo porque decid\u00ed solo leer escritoras, llevo varios a\u00f1os acompa\u00f1ada de mujeres, que adem\u00e1s de la necesidad propia de reconocerlas y reconocerme, comparten comigo una misma realidad y me han mostrado otros caminos dentro de la literatura. Ahora, despu\u00e9s de mucho tiempo, Villoro vuelve a encontrarme desde otro momento y otro lugar, as\u00ed como te encuentra un libro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHe ordenado una biblioteca a lo largo de mi vida y los libros han desordenado mi vida\u201d- <em>Conferencias sobre la lluvia<\/em>, Juan Villoro.<br><br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"523\" height=\"523\" src=\"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2026\/04\/WhatsApp-Image-2026-03-27-at-8.48.07-AM.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2001\" srcset=\"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2026\/04\/WhatsApp-Image-2026-03-27-at-8.48.07-AM.jpeg 523w, https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2026\/04\/WhatsApp-Image-2026-03-27-at-8.48.07-AM-300x300.jpeg 300w, https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2026\/04\/WhatsApp-Image-2026-03-27-at-8.48.07-AM-150x150.jpeg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martha Mar\u00eda Gonz\u00e1lez Ram\u00edrezCoordinadora de Difusi\u00f3n y Vinculaci\u00f3n del MUNI Todos los libros existen cuando el lector los lee y comienzan su vida \u00fatil cuando el lector, sentado en su lugar preferido y tomando una buena taza de caf\u00e9, los abre por primera vez, ah\u00ed es cuando sucede el momento m\u00e1gico que une dos mentes: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":2000,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,4,5,6,288],"tags":[331,330,84,332],"class_list":["post-1999","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carrusel","category-cooltureando","category-desde-adentro","category-destacados","category-en-la-uni","tag-doctor-honoris-causa-uaslp","tag-juan-villoro","tag-libros","tag-salvaje"],"gutentor_comment":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1999"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2003,"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1999\/revisions\/2003"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}