{"id":1784,"date":"2024-06-05T11:15:00","date_gmt":"2024-06-05T16:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/?p=1784"},"modified":"2025-02-21T14:56:35","modified_gmt":"2025-02-21T19:56:35","slug":"neurodivergencia-y-alimentacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/2024\/06\/05\/neurodivergencia-y-alimentacion\/","title":{"rendered":"Neurodivergencia y alimentaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class='booster-block booster-read-block'><\/div>\n<pre class=\"wp-block-verse\"><strong>Por Rosalinda Becerra<\/strong><\/pre>\n\n\n\n<p>Ser neurodivergente implica navegar por un mundo con un conjunto de caracter\u00edsticas que pueden afectar profundamente nuestra interacci\u00f3n con la comida. La selectividad alimentaria es una lucha com\u00fan para muchos de nosotros, donde la hipersensibilidad sensorial, puede hacer que los olores, sabores y texturas de ciertos alimentos sean insoportablemente intensos. Esto puede conducir a una dieta restrictiva, limitando las opciones a un peque\u00f1o grupo de alimentos seguros, lo que a su vez puede llevar a deficiencias nutricionales y a una falta de variedad en la dieta.<\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda de dopamina a trav\u00e9s de la comida es otro aspecto significativo. Para algunos, comer puede desencadenar una liberaci\u00f3n de dopamina en el cerebro, proporcionando una sensaci\u00f3n de placer inmediato. Esto puede llevar a episodios de comer en exceso, donde la comida se convierte en una forma de consuelo en tiempos dif\u00edciles. Sin embargo, estos episodios de atracones pueden generar sentimientos de culpa y verg\u00fcenza, lo que puede resultar en un ciclo vicioso que es dif\u00edcil de romper.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"432\" src=\"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/06\/thumbnail_IMG_2509.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1786\" srcset=\"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/06\/thumbnail_IMG_2509.png 768w, https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/06\/thumbnail_IMG_2509-300x169.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La distracci\u00f3n o el hiperfoco en intereses espec\u00edficos tambi\u00e9n pueden hacer que olvidemos comer. Cuando estamos consumidos por tareas, intereses restringidos o simplemente abrumados por el flujo constante de est\u00edmulos, las se\u00f1ales de hambre pueden pasar desapercibidas. Esto puede llevar a patrones de alimentaci\u00f3n irregulares con largos periodos de ayuno, seguidos por comer alimentos chatarra en exceso cuando se reconoce la necesidad de alimentarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser un individuo neurodivergente en un mundo predominantemente neurot\u00edpico puede influir en c\u00f3mo nos relacionamos socialmente con la alimentaci\u00f3n. Las normas y expectativas sociales que giran en torno a las comidas y reuniones pueden ser fuentes de estr\u00e9s o exclusi\u00f3n para aquellos con selectividad alimentaria o h\u00e1bitos alimenticios at\u00edpicos. Es crucial entender que estos comportamientos no son elecciones deliberadas ni actos de indisciplina; son simplemente la forma en que nuestro cerebro neurodivergente procesa y responde al mundo que nos rodea. A pesar de estos desaf\u00edos, es esencial reconocer que la alimentaci\u00f3n en el contexto de la neurodiversidad es profundamente personal y var\u00eda de individuo a individuo. No existe una soluci\u00f3n est\u00e1ndar, pero al compartir nuestras experiencias y estrategias, podemos aprender unos de otros y encontrar caminos hacia una nutrici\u00f3n que respete nuestras necesidades \u00fanicas. Desde la exploraci\u00f3n de nuevas recetas que se alineen con nuestras preferencias sensoriales hasta la implementaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de mindfulness para manejar los atracones, cada paso que damos hacia una relaci\u00f3n m\u00e1s equilibrada y saludable con la comida es un triunfo personal que merece ser reconocido y celebrado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"432\" src=\"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/06\/thumbnail_IMG_2489.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1787\" srcset=\"https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/06\/thumbnail_IMG_2489.png 768w, https:\/\/wp.uaslp.mx\/sinergia\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/06\/thumbnail_IMG_2489-300x169.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rosalinda Becerra Ser neurodivergente implica navegar por un mundo con un conjunto de caracter\u00edsticas que pueden afectar profundamente nuestra interacci\u00f3n con la comida. 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