5 abril, 2026

Facultad de Ciencias desarrolla proyectos de inteligencia artificial en biomedicina

El Dr. Paul Hernández Herrera, profesor investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), compartió su experiencia y líneas de trabajo en el campo de la inteligencia artificial aplicada al análisis de imágenes biomédicas, un tema que, aunque hoy es ampliamente difundido, forma parte de una trayectoria científica que en su caso suma ya dos décadas de estudio e investigación.

Con formación en matemáticas y doctorado en ciencias de la computación, explicó que su interés surgió al buscar aplicaciones prácticas a la teoría matemática que aprendió en sus primeros años académicos.

“Desde que terminé la licenciatura me preguntaba para qué servía todo lo que estaba aprendiendo, cómo podía aplicarlo”, relató. Fue así como se acercó a la inteligencia artificial, un campo que, recordó, “tiene alrededor de 70 años desde que se acuñó el concepto”, pero que en su experiencia personal comenzó a tomar forma hace unos 20 años, cuando empezó a trabajar en el análisis de imágenes relacionadas con el cáncer. Desde entonces, señaló, entendió que estas herramientas pueden tener un impacto directo y positivo en la sociedad.

El investigador subrayó que una de las principales ventajas de la inteligencia artificial en el ámbito biomédico es la automatización de procesos que tradicionalmente dependen del ojo humano. “A veces los humanos nos equivocamos, nos cansamos, y un error puede ser muy grave”, advirtió, al poner como ejemplo un diagnóstico incorrecto. En contraste, explicó que los sistemas automatizados pueden trabajar de manera continua y apoyar a los especialistas en tareas complejas, como el análisis de grandes volúmenes de células en biopsias, para estimar la respuesta de un paciente a determinado tratamiento.

Entre los proyectos en desarrollo, mencionó el uso de algoritmos para evaluar imágenes microscópicas y videos biomédicos, desde biopsias hasta estudios de movilidad de espermatozoides en procesos de fertilización in vitro. “Tomamos el conocimiento del especialista y lo llevamos a la máquina para que pueda replicar ese análisis de forma automática”, explicó, destacando que detrás de estos sistemas hay “mucha matemática y mucha teoría”, además de un trabajo interdisciplinario constante con médicos y otras instituciones.

Finalmente, Hernández Herrera resaltó que la investigación en inteligencia artificial requiere tiempo, colaboración y paciencia. “Hay proyectos que se resuelven en seis meses y otros que nos pueden llevar cinco o diez años”, afirmó. A su juicio, la ciencia avanza paso a paso, con precisión y con el apoyo de estudiantes y especialistas de distintas áreas, lo que permite que estas tecnologías sigan evolucionando y encontrando nuevas aplicaciones en beneficio de la salud y la sociedad.

Hugo Laussin