13 marzo, 2026

Egresado de la UASLP resalta vocación y campo profesional de la carrera de Químico Farmacobiólogo

La Licenciatura en Químico Farmacobiólogo (QFB) requiere vocación, disciplina y amor por la química, considera el maestro Francisco Javier Arriaga García, egresado de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), quien destaca que su formación profesional ha sido clave para desarrollarse en el ámbito hospitalario y académico.

“Fui el primer químico farmacobiólogo de mi familia, egresado, y actualmente somos tres los que resultamos amantes de la química que ya hemos pasado por esta centenaria Facultad”, señaló con orgullo.

El profesionista, quien ha laborado en diversos hospitales de la capital potosina, recordó que, cuando concluyó el bachillerato, no existía competencia privada en instituciones universitarias que ofrecieran carreras relacionadas con la química. Por ello, la UASLP fue su única opción de ingreso. En ese momento decisivo, la química siempre destacó entre las áreas que le resultaban más interesantes.

Al analizar las cinco licenciaturas que entonces ofrecía la entidad académica, decidió que la carrera de Químico Farmacobiólogo era la más adecuada para él, pues la consideró la opción más cercana a las áreas de la salud, motivo por el cual optó por esa formación profesional.

El maestro Francisco Javier Arriaga García recordó que, durante su etapa como estudiante, los horarios de clase eran inicialmente corridos, lo que le permitía regresar a casa a comer y volver a tiempo a la Facultad. Sin embargo, conforme avanzó en la carrera, la exigencia académica aumentó. En séptimo y octavo semestre ingresaba a las 7:00 de la mañana y regresaba a casa alrededor de las 8:00 de la noche debido a la intensa actividad académica. Aun así, asegura que todo el esfuerzo valió la pena.

Entre las personas que influyeron de manera especial en su desarrollo profesional menciona a la maestra en ciencias Tania Correa, con quien actualmente comparte la docencia en la Facultad de Ciencias Químicas. Fue ella quien lo impulsó a desarrollarse en el área de Farmacia, lo que posteriormente lo llevó a cursar una maestría en Farmacoterapia.

Además de su labor académica, el hoy catedrático acumuló experiencia en el ámbito hospitalario. Se desempeñó como jefe de farmacovigilancia en el Hospital Central y como encargado de farmacia en el hospital privado Star Médica San Luis Potosí.

Arriaga García explicó que la carrera de Químico Farmacobiólogo ofrece múltiples áreas de desarrollo profesional, por lo que cada egresado puede orientar su trayectoria hacia el campo que más le interese. “La realidad es que, como les digo a nuestros alumnos, el químico farmacobiólogo puede hacer muchas cosas”, comentó.

El especialista destacó que en México el campo de la farmacia continúa en crecimiento, especialmente en temas de regulación sanitaria. En ese contexto, la farmacovigilancia cobra relevancia, ya que se relaciona con el uso racional de los medicamentos y la evaluación de su efectividad terapéutica en los pacientes, aspecto que considera fundamental dentro de su formación profesional.

Finalmente, el egresado universitario señaló que en la farmacia hospitalaria existen retos importantes para fortalecer la presencia del químico farmacobiólogo como farmacéutico dentro de los hospitales, pues se trata de una figura que aún es poco conocida por la población. Por ello, consideró necesario continuar impulsando el reconocimiento de su trabajo en el ámbito de la salud.